
Ornela Barbieri
Tras la V Cumbre de las Américas, el
avance en las relaciones de los dos países es evidente las palabras pero
necesita concretarse en hechos.
Desde la asunción del nuevo presidente norteamericano, los comentarios sobre cambio en la política exterior de EEUU se fueron evidenciando y concretando.
Luego de la Cumbre de la semana pasada, se puede hablar de un paso más para el acercamiento de Barak Obama a la Habana.
Cuba no se hizo presente en la reunión de los países americanos del 17 de abril. Esto se debe a que, en 1962, fue expulsada de la OEA, pero aún así su reclamo se hizo escuchar a través de las voces de Evo Morales y Hugo Chávez. Esta situación configuró el tema estrella de la Cumbre y el más espinoso para Obama, aunque hay que reconocer que supo desenvolverse con mucho cuidado y eficacia ante los reclamos.
Desde Washington, el lunes 13, se ordenó el levantamiento de las restricciones de los viajes a los familiares y el envío de remesas a Cuba, así como una serie de medidas para facilitar las comunicaciones entre EEUU y la isla.
Durante la reunión de la semana pasada, Obama tuvo una señal positiva hacia el gobierno de Castro, al reconocer que los programas que lleva a delante Cuba, como el envío de contingentes médicos y políticas sanitarias a los países del Caribe y América Latina, han ayudado de manera importante a la región.
Ambo países necesitan, por distintas razones, una distensión en las relaciones, ya que el comportamiento que mantuvieron, durante los últimos 50 años, no le has servido de mucho y se encuentra caduco. Sin embargo, tanto la potencia como los cubanos tienen sus exigencias en las cuales deberán ceder o ser inflexibles.
El levantamiento del bloqueo comercial que Estados Unidos le impuso en 1962 y que prohíbe las relaciones económicas, financieras y comerciales, excepto de alimentos y medicinas, ha dejado enormes pérdidas económicas a Cuba. Y es lo que hoy configura el mayor reclamo desde la Habana.
Por su parte, EEUU insiste en que asuntos como los presos políticos, la democracia o la libertad de prensa no son temas que pueden dejarse al margen. A partir ahora, se espera que las medidas de ambos países para concretar el acercamiento se acentúen en pos del beneficio de los ciudadanos cubanos.
Maite InchaustiEl presidente estadounidense Barack Obama decretó levantar el embargo económico que mantiene con Cuba desde 1962. El permiso contempla en envío de remesas y el levantamiento en las restricciones de viajes a la isla. La medida se combina con un pedido al gobierno de La Habana para que no se interponga en los viajes y envíos. La respuesta de Fidel Castro no tardó en llegar.
De esta forma los cubanos que residan en Estados Unidos podrán enviar sin límite ropa, medicamentos, elementos de higiene personal, equipos de pesca, semillas para siembra y celulares. También se permitirá que los residentes en Norteamérica abonen las facturas de telefonía celular de los habitantes cubanos. Todas medidas que eran prohibidas por el anterior gobierno.Después de casi medio mes de celebrada la Cumbre de Lideres Progresistas, donde el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que el gobierno estadounidense no levantaría el embargo económico que mantiene con la isla, Barack Obama decidió dar un primer paso en las tratativas con la República de Cuba.El anuncio fue realizado por el vocero de Obama, Robert Gibbs y el consejero adjunto de Seguridad Nacional para América Latina, Dan Restrepo. Según sus dichos en la conferencia de prensa estas medidas “buscan tender una mano al pueblo cubano en su deseo para determinar su propio futuro”.Adjudicaron la decisión a un intento de brindar una mayor independencia del régimen y la posibilidad de hacer realidad una Cuba mas democrática.Así mismo, se quitó el límite en las fechas de los viajes a la isla, establecido por George W. Bus. Anteriormente no podían superar los 15 días cada tres años, medida que fue abolida por el Congreso en marzo del presente año.Cuba respondeA pesar de que el mandatario cubano, Fidel Castro, delegó las funciones gubernamentales a su hermano Raúl Castro, fue él quien decidió responderle a Obama. Por medio de un texto, donde mencionó su disconformidad a la política norteamericana, criticó no haber tenido respuesta frente al tema del bloqueo que Estados Unidos mantiene con Cuba.Si bien abrió la puerta al dialogo con el mandatario estadounidense a fin de mejorar las relaciones con el país vecino, Fidel culminó su descargo sin medias tintas.“Cuba ha resistido y resistirá. No extenderá jamás sus manos pidiendo limosnas. Seguirá adelante con la frente en alto, cooperando con los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe, haya o no Cumbres de las Américas, presida o no Obama los Estados Unidos, un hombre o una mujer, un ciudadano blanco o un ciudadano negro”.